
Con una inversión de unos mil millones de euros, su meta primordial es lograr conseguir participaciones a nivel económico. Estas oscilan entre los 40 millones y los 200 millones en distintos países dentro de la Unión Europea. Carteras, compañías e instituciones inmobiliarias son los principales negocios en los que desean enfocarse.
Ciertas naciones, como Alemania, Italia, España y Bélgica, así como Luxemburgo y Países Bajos, aún se encuentran en una etapa de análisis por parte de la gestora. Sin embargo, Francia, Reino Unido y Suecia ya han puesto en marcha el plan de financiamiento.
Esto ha sido logrado gracias a una campaña activa de recolección de fondos, y que en 2020 tuvo un mayor alcance en comparación con años anteriores. Según Robert Rackind, socio de EQT, es muy posible que los resultados obtenidos se dieran como un efecto positivo generado por la pandemia.
La logística española se beneficia con EQT

Por otro lado, a pesar de que el sector inmobiliario se encuentra en espera, en la actualidad España posee empresas asociadas desde el punto de vista logístico con EQT. Estas alianzas han estado presentes desde mucho antes de empezar con el proyecto que todavía no ha sido lanzado en el país. La logística de grandes negocios, como Adamo, Freepik, Idealista y Parques Reunidos son beneficiadas por el aporte económico de EQT.
Asimismo, esta compañía busca brindar apoyo para las entregas de última milla; para así permitir que los clientes de las empresas de diversos ámbitos cumplan con sus metas. Esto será impulsado en ciudades con un alto flujo socioeconómico, como es el caso de Madrid y Barcelona; pero no descartan que en un futuro pueda ampliarse todavía más.
Todos los equipos logísticos en los que posiblemente se invierta, tanto en España como en el resto de países europeos, serán completamente modernos y con tecnologías. Estas deben facilitar mucho más los envíos de mercancía en diversas zonas, reduciendo los costos y el tiempo que deben esperar los compradores para recibir su pedido.
