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Sayol: “El AVE Barcelona-Madrid no tiene alternativa”

El presidente de Pimec Logística ha pasado esta mañana por La Mirada Crítica de Telecinco para hablar de la crisis que vive la alta velocidad española, apenas seis días después del accidente de Urda (Toledo). Su mensaje ha sido claro: el corredor Barcelona-Madrid es el eje de prosperidad del país y no se puede gestionar a golpe de anuncio.

La entrevista llega en plena polémica. Al dolor por las víctimas de Urda, que se suman a las del accidente de Adamuz de enero y elevan a 115 los fallecidos en la alta velocidad este año, se ha unido la propuesta del ministro de Transportes, Óscar Puente, de cerrar por completo la línea Madrid-Barcelona entre 12 y 24 meses para renovarla. Una idea que ya han rechazado el president de la Generalitat, Salvador Illa, el Colegio de Ingenieros de Caminos de Cataluña y la propia patronal Pimec.

1,6 millones de viajeros menos en nueve meses

Sayol ha querido dejar claro que el problema no empieza con Urda. Según los datos que maneja, entre octubre de 2025 y junio de 2026 el corredor ha perdido alrededor de 1,6 millones de viajeros, con un impacto económico que sitúa entre 100 y 190 millones de euros.

“Ya se está notando”, ha explicado. Primero llegaron los cortes y las incidencias en la línea, después los accidentes, y con ellos un trayecto más lento. Esos 25 minutos de media adicionales por viaje están haciendo que se escapen pasajeros en una línea que, hasta hace poco, tenía la demanda bastante estabilizada.

Hablamos de un corredor por el que pasan unos 15 millones de pasajeros y en el que, según Sayol, cerca del 82% de los desplazamientos entre las dos ciudades se hacían en tren. “Evidentemente, no hay alternativa”, resume.

ave estacion atocha madrid

Por qué el avión no es la solución

La pregunta parece sencilla: si falla el tren, ¿por qué no coger el puente aéreo? Sayol responde con números. “Si hacemos cuatro números vemos que casi el 82% pasaba por este ferroviario. Es imposible pasarlo a un puente aéreo o algo por el estilo, imposible”.

Y no es solo una cuestión de capacidad. Muchos de esos viajes son de negocios y se hacen en el día: ir, tener las reuniones y volver. Con el coche no es viable, y el avión, además, encarece la factura. Sayol recuerda que hasta ahora se ha hablado de los costes directos (billetes perdidos, horas perdidas), pero queda por cuantificar el sobrecoste que asumen las empresas cuando tienen que cambiar el tren por otro medio de transporte. Para muchas pymes, ese extra no es asumible.

“No puede ser que nos desayunemos con una propuesta de cierre”

El punto más crítico de la entrevista ha llegado al hablar del posible cierre total de la línea. Para Sayol, este tipo de mensajes “parecen muy improvisados”. Y la comparación con Alemania, que el Gobierno ha utilizado para justificar la medida, no le convence en absoluto.

En el caso alemán, explica, el corte afectaba a un tramo de unos 65 kilómetros y existían varias rutas alternativas. En España no ocurre lo mismo. La alta velocidad circula en ancho estándar, mientras que buena parte del resto de la red convencional usa el ancho ibérico, de modo que no es posible desviar los trenes por otras vías. “No tenemos una red redundada como en otros países”, ha señalado.

Un pacto de Estado para las infraestructuras

La propuesta de Pimec Logística pasa por sacar las infraestructuras del cuerpo a cuerpo político. “Nosotros no somos de ningún partido”, ha insistido Sayol, “pero sí queremos un pacto de Estado en el que todos los partidos definan algo tan importante como son las infraestructuras de un país”. Una planificación pensada a 10 o 15 años vista, y no decisiones que cambian de un día para otro.

Es la misma línea que defienden otras voces del sector en Cataluña: renovar la infraestructura es imprescindible, pero hay que hacerlo por fases, con diálogo con los agentes económicos y manteniendo, al menos en parte, el servicio para los más de 40.000 viajeros que usan el corredor cada día.

Al cierre de la entrevista, con 115 vidas perdidas sobre la mesa, la conclusión ha sido compartida en el plató: la red ferroviaria necesita un debate parlamentario serio y profundo. Como resumió el propio Sayol, en esto “nos va la vida”. Nunca mejor dicho.