El sector del transporte ferroviario en Italia, uno de los tipos de transporte más usados en el país, ha experimentado una abrupta crisis económica y de logística a causa de la epidemia de Covid-19.
El actual aislamiento social producido por el virus Covid-19 ha generado situaciones difíciles en múltiples aspectos. Italia ha sido uno de los países con más casos de contagio en el mundo, de modo que los problemas monetarios y logísticos han superado las expectativas. A finales del mes de noviembre el país atravesaría el segundo pico más alto.
De esta forma, se prevé un desplome de volumen de envíos a través de los distintos medios terrestres, por lo que este periodo podría ser la peor etapa para la nación. Trenitalia, Italo y Ferrovie Dello Stato son tres empresas ferroviarias italianas que han tomado la penosa decisión de reducir personal y presupuesto para sus actividades logísticas. De esta manera, las pérdidas económicas no serán tan abruptas y la deuda adquirida para este año disminuiría.
Los traslados de artículos y productos por medio de los ferrocarriles bajaron un 25% al inicio de la pandemia en Italia según datos obtenidos por el puerto de Trieste. Fue a partir del segundo trimestre que la pérdida tan solo fue de 14%, lo que significó una recuperación para el sector y la economía nacional. El volumen de carga de Europa cayó el 19% e Italia fue uno de los que tuvo gran parte de la responsabilidad. Esto se debe a que al caer el comercio nacional, existen altas posibilidades de que el internacional también lo haga.
La logística del transporte ferroviario genera pérdidas a Italia

En este sentido, la adquisición de dispositivos de protección, artículos de limpieza y desplazamiento de personal, se incluyen en las pérdidas económicas de las empresas. Por otro lado, una de las filiales del grupo FFS solo ha registrado una baja del 9% en sus procesos. Por lo tanto, el 50% debería incrementar en el país. Esto sucedería debido a que la extensión representa a 18 compañías independientes de traslado de mercancía.
Con ello, el gobierno italiano debería involucrarse y ayudar a facilitar los procesos logísticos, de modo que la economía del país se recupere. Asimismo, esperan que se les permita aumentar las cargas ferroviarias, tal como se hacía en otros años.
